lunes, 28 de diciembre de 2015

Pon un Panettone en tu Navidad.


¡Muy buenas!

Voy un poco tarde para desearos felices fiestas ya que han pasado la mitad de ellas, pero es que con tanto jolgorio navideño apenas he tenido tiempo de nada... pero antes de despedir el año quería compartir con vosotros mi última experiencia culinaria: El Panettone. 





Por primera vez este año me he animado a hacer Panettone en casa, y así de carrrerilla, me he hecho cuatro estas fiestas. Primero quería estudiarme bien las recetas para elegir la mejor y luego hacer pruebas para que al final quedase perfecto, y ¡Lo logré!




Al final elegí la receta de Panettone de Maria Lunarillos, ya que me pareció la más artesanal de todas y es la que he ido siguiendo, haciendo algunos cambios.   

Yo quiero explicaros mi experiencia y truquillos, porque aunque no es difícil, sí es trabajoso y requiere de mucho tiempo y cantidades de ingredientes y si luego sale mal... os va a dar mucha rabia.



¡Así que allá vamos!








  • Materiales: 

    Moldes de papel para Panettone: Deciros que me parece imprescindible hacer esta receta en los moldes de papel especiales para Panettone. ¿Por qué? pues por varios motivos. 

    El primero es que el panettone es un tipo de pan bastante alto y en un molde metálico la cocción no va a ser homogénea ya que todo lo que sobresalga de la altura del molde se nos va a tostar, mientras que la parte que quede dentro del molde se hará más lentamente y no creará corteza.  Puede quedarnos crudo del centro. 

    El segundo motivo es que, al ser un pan muy pesado pero esponjoso tipo brioche, debemos enfriarlo colgado boca abajo para que el peso no haga que se nos apelmace.  Esto se consigue ensartándolo de la parte inferior con unas brochetas y dejándolo suspendido hasta que esté frío. algo imposible si lo hacemos con un molde metálico, si lo intentamos hacer sin molde  desgarraremos el panettone y se nos romperá. 

    Así que si os animáis comprad los moldes de papel, son bastante económicos y os aseguráis que todo saldrá perfecto. 


    Amasadora: Aunque no es imprescindible, contar con una batidora amasadora o un robot amasador nos aligerará mucho la faena y lo hará todo más limpio y llevadero.  



  • Ingredientes: Para 2 Panettone tamaño grande.

    Prefermento:
    110g de leche 
    110g de harina
    8g de levadura fresca de panadero (la que se vende en cubitos, refrigerada).


    Primera masa:
    4 huevos 
    2 yemas
    130g de azúcar
    2 cucharadas de Ron (yo utilicé crema de whisky)
    550g de harina de fuerza
    El prefermento
    140g de mantequilla a temperatura ambiente



    Segunda masa:
    3 huevos
    3 yemas
    75g de azúcar
    1 pizca de sal
    10g de miel
    Las semillas de una vaina de vainilla
    La primera masa
    270g de harina de fuerza
    140g de mantequilla a temperatura ambiente
    300g de Tropiezos para el relleno*

     *En mi caso  hice dos tipos: Un panettone que tenía nueces y dos tipos de chocolate y otro que tenía dátiles, orejones y nueces (50g de cada cosa, 150g de trozos por panettone). Si queremos hacer los dos iguales pues doblamos las cantidades de lo que más nos guste... pasas, chips de chocolate, fruta confitada, frutos secos, etc



  • Elaboración:

    Prefermento:
    Elaboramos el prefermento la noche anterior a la elaboración de nuestro panettone. 
    Mezclamos muy bien todos los ingredientes en un bol, lo tapamos con film transparente y lo dejamos fermentar lentamente toda la noche. 

    Al parecer, este tipo de fermentación con poca levadura y tan lenta es la que da ese sabor tan peculiar al panettone. 


    Primera masa:
    Batimos los huevos, las yemas, el azúcar y el licor en la batidora o un cuenco grande, añadimos la harina y el prefermento y mezclamos con la herramienta de amasar, si tenemos batidora, si no con paciencia lo mezclamos todo bien a mano.  Finalmente una vez integrado todo agregamos la mantequilla cubo a cubo  y vamos amasando poco a poco hasta que se integre, sin prisa pero sin pausa hasta que esté toda la mantequilla incorporada.  

    Nos quedará una masa bastante consistente y ligeramente pegajosa que podremos manipular con las manos engrasadas sin problema.  


    Metemos la masa en un cuenco grande aceitado, lo tapamos y lo dejamos fermentar hasta que doble su tamaño.   

    Para hacer los fermentados o levados lo mejor es que tengamos la masa en un sitio cálido, cerca de un radiador o en una habitación que no sea muy fría ya que es el calor lo que ayuda a que la masa fermente. 


    Segunda masa:
    Una vez haya fermentado la primera masa, batimos los huevos las yemas, el azúcar, la pizca de sal, la miel y las semillas de vainilla. Agregamos entonces la harina y lo mezclamos muy bien,   Ahora es el momento de agregar la primera masa fermentada y amasamos (con la amasadora o a mano), veremos que cambia la textura y gana cuerpo y conforme vayamos trabajándola cada vez será más lisa.  Finalmente, como antes, agregamos la mantequilla trozo a trozo y vamos incorporándola con el amasado.

    Sabremos que la masa está lista cuando pase la prueba de la membrana. Esto lo comprobaremos estirando un trozo de masa con las manos: esta debe estirarse sin romperse, formando una membrana.

    Todo este proceso de amasado, con una batidora amasadora se hace muy rápido y prácticamente sin esfuerzo, así que si disponéis de una no dudéis en utilizarla.

    Cuando la masa esté lista, debe quedar lisa y elástica, la estiramos ligeramente con las manos, agregamos los trozos para el relleno, mezclamos y dividimos en dos partes iguales la masa. Hacemos una bola con cada parte de masa y las introducimos en los moldes para panettone, tapamos los moldes y dejamos fermentar la masa hasta que toque el borde del molde.

    Este último proceso de levado puede durar largas horas, dependerá de la temperatura ambiente. Como truco, si vemos que la masa no termina de subir, podemos introducir los moldes en el horno a 30-50ºC  nunca pasando los 50ºC.

    Una vez haya terminado el proceso de levado,  precalentamos el horno a 180ºC (arriba y abajo), y haremos una cruz con un cuchillo  en el centro de los panettone, le pondremos un trocito de mantequilla en el centro de la cruz y los metemos en última repisa del horno, horneándolos durante 35-45 minutos.  Antes de sacarlos comprobaremos si están bien cocidos del centro con una brocheta, esta debe salir limpia.


    Para que veáis como debe ser la cruz,
    estos son mis primeros panettone, los que hice en los moldes equivocados. 


    Si se nos tuestan mucho por arriba y aún no están hechos del todo podemos poner un papel de aluminio encima.

    Una vez hechos los sacaremos del horno y los manipularemos con unas manoplas de cocina, les clavaremos unas  brochetas casi tocando la base y los dejaremos enfriar boca abajo apoyados entre una mesa y una silla, en una caja grande de cartón, una olla grande o lo que tengamos a mano que nos pueda servir. 
Imagen: Megasilvita


Los dejaremos boca abajo hasta que se enfríen por completo. Esto es para que no se chafen y pierdan la esponjosidad característica de este tipo de panes dulces.

Una vez fríos podemos espolvorearlos con azúcar glas, glaseado o dejarlos tal cual.





¡Y a disfrutar!

Este dulce típico italiano es genial para tomarlo con café, chocolate o té..  y queda increíble untado con mermeladas o quesos cremosos tipo mascarpone.

Como es un pan, pasados 3 días se quedará seco y más duro, así que lo mejor es consumirlo el mismo día de hacerlo o al día siguiente. Si nos queda duro podemos tostarlo o hacer un pudding con él.


Por último os dejo la única, y pésima foto, del panettone de dátiles, orejones y nueces.  A mi me gustó más que el de chocolates y nueces.





Un abrazo y Felices Fiestas!

Pronto os traigo otra receta inspirada en la Navidad y muy probablemente me anime con el roscón este año, así que ¡No os lo perdáis! :D




martes, 1 de diciembre de 2015

Tarta otoñal: Color y Sabor.

 Muy buenas,


Ya queda el último estirón de otoño y entra el frío invierno. Espero aún poderos traer alguna receta con productos de esta temporada, pero  hoy quiero traer una tarta homenaje a mi estación favorita. 

En ella he querido recoger algunas de las cosas que más me gustan del otoño, los colores, los olores y el sabor de uno de los mejores productos que nos da el otoño.  






El ingrediente principal de esta tarta es la naranja natural. El bizcocho tiene un aroma y un sabor que enamoran, así como la textura; suave y esponjosa.  El relleno es crema de chocolate blanco con almendra crocanti, una combinación estupenda que le da un toque tostado y crujiente a la tarta. La cobertura es más crema de chocolate blanco.  Ciertamente la armonía entre los sabores es genial.  


¡Así que adelante con ella!












Ingredientes: Para un molde de 12 cm de diámetro profundo (6-7 porciones).

  • Para el bizcocho:
    110g azúcar
    1 huevo L
    1 cucharadita y 1/2 de ralladura de naranja fina.
    75ml de aceite de girasol u oliva suave.
    100g de harina
    1 cucharadita de levadura
    60ml de zumo de naranja natural. 

  • Para la crema de chocolate blanco: 
    225g mantequilla a temperatura ambiente.
    200g azúcar glas
    100g de chocolate blanco troceado
    1/2 cucharadita de vainilla
    1 cucharada de leche. (opcional)

  • Para el relleno:
    La mitad (aprox) de la crema de chocolate blanco.
    2 cucharadas de almendra crocanti. 

  • Para la cobertura: 
    La mitad (aprox.) de la crema de chocolate blanco.



Elaboración:

  • Para el bizcocho:
    Precalentar el horno a 175ºC, preparar el molde y engrasar (yo lo forro con papel de hornear).

    En  la batidora (varillas) mezclamos el huevo con el azúcar y la ralladura de naranja y batimos hasta que el huevo doble su tamaño y blanquee. A continuación añadimos el aceite poco a poco e integramos. Cambiamos a la herramienta de pala (si tenemos) y agregamos la harina con la levadura, previamente tamizadas, y el zumo de naranja natural. Mezclamos suavemente hasta tener una mezcla homogénea y suave. 

    Pasamos la masa al molde y horneamos durante 45 minutos. Dependiendo del horno será más tiempo, pasados los 40 minutos conviene estar pendientes, para que no se nos pase.  Sabremos que está hecho cuando la superficie esté dorada, tersa y tenga burbujitas en toda la superficie. Al pinchar el bizcocho con una brocheta tiene que salir limpia, si no lo dejamos unos minutos más.  

    Una vez listo lo sacamos del horno, dejamos que se temple el molde, desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

    Una vez el bizcocho esté frío lo cortaremos en 3 capas con una lira o un cuchillo de pan, intentando que todas queden del mismo grosor y nivel. ( Si al bizcocho le ha quedado "barriga" la quitaremos)


  • Para la crema de chocolate Blanco: 
    Fundimos el chocolate blanco troceado, al baño maría o en el microondas (con golpes de 30s) y lo dejamos templar. 

    En la batidora mezclamos el azúcar con la mantequilla, hasta obtener una mezcla homogénea. Añadimos seguidamente la esencia de vainilla, mezclamos y finalmente el chocolate. Lo agregamos poco a poco mientras batimos a potencia media-alta, hasta que se integre bien.   
    Finalmente agregamos la cucharada de leche*.  La mezcla resultante debe ser cremosa, debe quedar suave pero consistente y hacer picos.  

    *La leche es opcional, dependerá de la temperatura ambiente.  Al enfriarse la crema ganará en consistencia ya que el chocolate hace que aún quede más consistente. Así que si vemos que está untuosa para trabajarla y que no hace excesivo frío podemos prescindir de ella. En verano por ejemplo no hace falta ponérsela. 



  • Para el relleno: 
    Colocaremos el primer bizcocho  de los que hemos cortado antes en una base o plato, y le pondremos una capa generosa de crema de chocolate blanco, encima de ella repartiremos una cucharadada de almendra crocanti. Colocamos el siguiente bizcocho, repetimos la operación de rellenar y poner la almendra y finalmente tapamos con la última capa de bizcocho. 

  • Para la cobertura: 
    Cubriremos los laterales y la superficie de la tarta con la crema y luego con la ayuda de una espátula iremos alisando.
    Para que nos quede una cobertura lo más perfecta posible yo caliento la espátula metálica en agua caliente, la seco muy bien y la paso por la superficie de la tarta, así se eliminan las marcas del espatulado. 



Si queremos una tarta más grande basta con doblar o triplicar las cantidades y aumentar el tiempo de cocción del bizcocho. No tiene pérdida ;)


Si queréis modelar un zorrito como el de la tarta tenéis el tutorial AQUÍ
Si queréis decorar vuestro pastel con un stencil como el de las hojas podéis crearlo ASÍ




Espero que os haya gustado la tarta.



¡Un saludo y hasta pronto!


lunes, 16 de noviembre de 2015

Pastelitos de calabaza y crema de castaña.

¡Muy buenas!

Como os comenté el otro día tengo varias calabazas para gastar en casa, y pronto tendré alguna más, ya que es lo que ahora tenemos en el huerto familiar. 

No sé si os gusta la calabaza, a mi me gusta bastante, me parece un producto muy versátil que lo mismo sirve para un entrante, para un segundo que para un postre. Por eso mismo me he propuesto hacer varias recetas, dulces y saladas, en las que el ingrediente principal sea la calabaza. Hoy os traigo la primera de ellas: Whoopies de Calabaza, en este caso, rellenos de crema de castañas. 






Para los que no sepáis que son los whoopies, no os alarméis, no es nada raro ni complicado. Básicamente son unos pastelitos redondos, de bizcocho tierno, que se rellenan. Los hay de tantos sabores como podáis imaginar y ¡suelen comerse solos! No te das cuenta y estás repitiendo, tú que solo querías comerte uno... 



Dicho esto, aquí os dejo la receta, espero que os guste.









Ingredientes: (para 18-20 whoopies)


En este caso yo utilicé estas cantidades porque eran para una reunión familiar, si sois poquitos en casa mejor haced la mitad de todos los ingredientes para que os salgan unos 10 pastelitos y no os sobren. 
  • Para la crema de castañas:
    400g de castañas
    400g de leche (o agua)
    250g de azúcar
    1 vaina de vainilla (o 1 cucharadita de esencia de vainilla)

  • Para el bizcocho: 
    2 huevos
    200g de azúcar blanquilla
    200g de azúcar moreno
    las semillas de una vaina de vainilla (o una cucharadita de esencia)
    240ml de aceite de oliva suave o girasol.
    250g de puré de calabaza bien escurrido.
    500g de harina
    1 cucharadita de levadura
    1 cucharadita de bicarbonato
    1 cucharadita de sal
    2 cucharaditas de canela
    2 cucharaditas de jengibre molido

  • Para la cobertura: 
    Azúcar glas
    Sirope de Arce
    Pipas de calabaza garrapiñadas.



Elaboración:
  • Para la crema de Castañas:
    Para elaborar la crema debemos empezar haciendo un corte a cada una de las castañas. Una vez listas las colocamos en un cazo con agua y lo llevamos a ebullición, debemos cocer unos 7 minutos. 

    Una vez pasado ese tiempo procedemos a (con cuidado de no quemarnos) pelar las castañas, retirando la piel exterior y la fina interior.

    Volvemos a cocer las castañas peladas unos 5 minutos más y luego las escurrimos.

    En un cazo ponemos la leche con la vaina de vainilla abierta hasta que infusione, luego la dejamos templar, retiramos la vaina y pasamos la leche y las castañas a un recipiente apto para batir con la batidora de brazo (podemos hacerlo con una batidora americana sí tenemos, será mucho más limpio y rápido). Si usamos esencia de vainilla podemos saltarnos el paso de infusionar y directamente pasamos la leche, las castañas y la esencia a la batidora.  La mezcla resultante debe ser una crema suave y fina.  Ahora pasamos la crema por el pasa-puré o chino, para evitar algún grumito o pedacito de castaña sin triturar. 

    Colocamos la mezcla en un cazo e incorporamos el azúcar, cocemos a fuego bajo. Hay que remover de manera constante la mezcla hasta que espese (unos 20 minutos). Sabremos que está hecha cuando al meter una cuchara y darle la vuelta la crema no se despegue. 

    Pasamos la mezcla a un tarro y dejamos enfriar. 

    Mi consejo es que la crema la hagáis con anterioridad y la conservéis, ya que es trabajosa y gana en sabor y consistencia conforme pasan un par de días. 

    Si no la vamos a utilizar en los próximos días podemos conservarla cerrada herméticamente como si fuese una conserva normal. Una vez abierta, a la nevera, y se conserva perfectamente durante más de una semana. 



  • Para los pastelitos:
    Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos 2 o 3 bandejas forradas  con papel de horno.  

    En un bol ponemos la harina, la levadura, el bicarbonato, la sal, la canela y el jengibre y lo tamizamos. 

    En la batidora (con pala si tenemos) batimos los huevos con la vainilla y el azúcar hasta que la masa esté espumosa y haya triplicado su tamaño. A continuación incorporamos el aceite y agregamos poco a poco la mitad de los ingredientes secos que antes habíamos tamizado. Añadimos el pure de calabaza, mezclamos bien, y finalmente el resto de ingredientes secos. Trabajamos la masa hasta que esté homogénea. 

    El paso que viene ahora podemos hacerlo perfectamente con una cuchara, pero yo que soy un poco patosa he preferido hacerlo con una manga pastelera sin boquilla, para no ensuciar más de la cuenta y que todos los pastelitos quedaran igual. 
    Así pues, pasamos la masa a una manga pastelera sin boquilla, ponemos la manga en vertical y vamos vertiéndola sobre la bandeja,  haciendo porciones de unos 3-5 cm y dejando 2 cm entre circulo y circulo, para que al expandirse en el horno no se toquen. 

    Horneamos la masa durante unos 10-12 minutos, tiene que estar ligeramente dorada, si la pinchamos con un palillo debe salir limpio y si tocamos la superficie el bizcocho debe notarse esponjoso y recuperar su forma. 

    Una vez horneados todos los bizcochitos los dejaremos enfriar por completo. Luego simplemente consiste en coger dos bizcochos y rellenarlos con la crema de castaña con la ayuda de una espátula.  

  • Para la cobertura: 
    Como veis aquí no os doy cantidades ya que que la textura sea la correcta depende de muchos factores (tipo de jarabe de arce, humedad ambiental...)
    Mi consejo es que empecéis poniendo dos cucharadas de azúcar glas y una cucharadita de sirope de arce en un cuenquito, remováis y vayáis añadiendo uno u otro hasta obtener un glaseado denso pero que si  lo removéis vuelva a ponerse brillante y se quede liso.  

    Cuando tengamos el glaseado con una cucharilla de café repartiremos un poco sobre la superficie de cada pastelito, antes de que este se seque pondremos unas pipas de calabaza garrapiñadas para que queden pegadas. 



¡Y ya está! Es una receta trabajosa ya que tiene muchas partes, pero merece la pena. Lo bueno es que podemos preparar el relleno con mucha antelación y guardarlo hasta que lo necesitemos sin problema.  


Espero que probéis a hacerla y la disfrutéis.



Un abrazo, ¡Nos vemos pronto con otra entrada!




lunes, 2 de noviembre de 2015

Renard el Zorro.


¡Muy buenas!


Hace unos días subí a Facebook un tutorial de inicio de modelado y todavía no lo había puesto en el blog, así que para que podáis encontrarlo fácilmente os lo subo para que la tengáis más a mano. 

En esta ocasión la figura que os propongo es un zorrito, una figura muy sencilla con técnicas de modelado básico que espero os sirva de ayuda. 







Material:




  • Fondant Naranja
  • Fondant Blanco
  • Fondant Marrón
  • Fondant Negro
  • Estecas para modelar
  • Palillos de madera
  • Pegamento comestible
  • Un pincel
  • Colorante marrón en polvo

  • Otros utensilios (rotulador edible, colorantes, cuchillo, etc)



1. Deberemos dividir el fondant Naranja en dos partes: cabeza/ cuerpo de aproximadamente este tamaño para que nos quede proporcionado.





2.  Estas son las proporciones aproximadas que necesitaremos de fondant Naranja para cada parte del cuerpo de nuestro zorro.




3. Para elaborar el tronco debemos utilizar la bola más grande (de las anteriores) y modelarla en forma de gota, dejando uno de los lados plano (frente) y aplanando la parte inferior también, para que tenga una base estable y no se vuelque.



4. Proseguimos con la bola destinada a las patas traseras, también cogeremos un pedacito de fondant marrón para las zarpas. Dividimos el fondant en dos partes iguales para cada una de las patas.




5. Aquí vemos como debemos modelar y pegar las patas al torso del zorro.




6. Para las patitas delanteras el proceso es el mismo que en el paso 4 (dividir el fondant correspondiente). Lo modelaremos de la forma que se ve en las imágenes. Para realizar los dedos de las zarpas usaremos un cuchillo o esteca fina.




7. Modelar la cola es realmente sencillo; simplemente cogemos ambas bolas las estiramos ligeramente y las pegamos con pegamento una a la otra, terminamos de hacer un "churro" y le damos la forma a la cola. Aplanamos la base y la pegamos al culo de nuestro zorro y a la espalda con pegamento.




8. Para realizar la cara del zorrito necesitamos la bola naranja que habíamos reservado para la cabeza, un poco de fondant marrón (orejas y nariz) y un poco de fondant blanco.

Modelaremos con los dedos el fondant naranja hasta obtener la figura que vemos en la parte superior. 
A continuación haremos el pelo blanco de la cara como se muestra en las imágenes y lo pegaremos con pegamento en los huecos que habíamos creado anteriormente.




9. Hacemos dos bolitas pequeñas de fondant blanco y los pegamos en la parte que une las dos piezas blancas, ese será el morrito del zorro. 
Realizamos una bolita aún más pequeña de color marrón y la pegamos sobre el morro.
Por último colocamos la cabeza al cuerpo con la ayuda de un trozo de palillo y pegamento.




10. Realizaremos las orejas con dos bolitas marrones, dos palillos y un poquito de fondant blanco. Lo haremos tal y como se ve en la imagen y las clavaremos a la cabeza con los palillos y pegamento.




11. Para los ojos simplemente hacemos un fideo de fondant negro, lo cortamos de la medida deseada y pegamos los ojitos en la cara.




12. Para que no se vean las juntas de las patas delanteras yo he pintado un poquito las patitas delanteras del zorro con colorante en polvo marrón. También las puntas de las orejas. 

Los detalles marcan la diferencia, podéis ponerle el pecho blanco a vuestro zorro, unos ojos o boca distinta, bigotes... lo dejo a vuestra imaginación.

Recordad que hay que dejar secar la figura, yo suelo dejarlas secar 24h antes de colocarlas en la tarta, así no se nos deformará.





Ojalá os haya resultado útil.

Si queréis más modelos o practicar podéis consultar también este tutorial para realizar un conejito.


¡Nos vemos pronto!

sábado, 31 de octubre de 2015

Panellets 2 .0 ¡La receta definitiva!

Hola a todos y todas,

Este año voy tarde, pero no quería dejar de compartir con vosotr@s mis Panellets para la Castañada de este año.  Esta vez sí es la receta definitiva para unos panellets super jugosos utilizando la receta tradicional: sin boniato ni patata, solo almendra, azúcar y claras.





Además, como cada año, he hecho panellets variados y la novedad es el Panellet relleno de Crema de Castañas. Me encanta... me pirra la combinación y me vuelve loca la crema de castañas.




Os dejo la receta ¡Aún os da tiempo de hacerlos!



Ingredientes: Para unos 40 panellets aproximadamente.
  • Para la masa: 
    500g de almendra molida.
    500g de azúcar
    4 claras de huevo M-L (reservamos las yemas a parte para pintar los panellets)  

    *Es opcional aromatizar la masa con ralladura de limón o vainilla, como los hago variados no suelo aromatizarlos.

  • Para los panellets variados:
    Se pueden hacer de lo que más os gusten, en este caso yo utilicé las cantidades aproximadas que os pongo a continuación para cada tipo de panellets.

    Para los de piñones: 250g de piñones (12-14 panellets)
    Para los de almendra: 125g de almendra picada en dados (6 panellets)
    Para los de naranja: Ralladura de 1/2 naranja y mermelada de naranja (6 panellets)
    Para los de coco: 1 cucharada de coco rallado, más extra para rebozar (6 panellets)
    Para los de castaña: 125 g de crema de castaña y azúcar glas. (8 panellets)


    *Para la crema de castaña: 
    Utilizaremos la mitad de las cantidades que aparecen de ESTA RECETA. También podemos comprarla.


Elaboración:
  • Para la masa:
    En la batidora con la herramienta de pala mezclamos la almendra la azúcar y las claras (y los aromatizantes si hemos decidido ponerle), mezclamos a potencia baja hasta que se forme una masa. A continuación podemos mezclar a más potencia, teniendo cuidado ya que la masa es consistente, no vayamos a romper la batidora.  
    Este paso podemos hacerlo con un procesador de alimentos o a mano amasando, es más trabajoso pero se puede hacer sin problema. 

    Cuando tengamos el mazapán terminaremos amasando a mano y comprobaremos la consistencia, es una masa ligeramente pegajosa, pero debe permitirnos darle forma con las manos. 

    Dividiremos la masa en tantas porciones como tipos de panellets vayamos a hacer e iremos haciendo las bolitas correspondientes para que todos nos queden del mismo tamaño. 




  • Para los panellets variados: 

    Para los de piñones:  Estos son los más tradicionales, y los que más suelen gustar, por eso yo siempre hago más cantidad.  
    Para estos panellets basta con hacer bolitas y rebozarlas en los piñones hasta cubrir toda su superficie, luego los ponemos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear y los pintamos con la yema de huevo. 

    Para los de almendra: Seguiremos los mismos pasos que con los de piñones, estos yo suelo hacerlos de forma rectangular o cilíndrica. 

    Para los de naranja: En un recipiente mezclamos la ralladura de naranja con el mazapán y amasamos bien hasta que esté bien distribuida.  Les damos forma y hacemos una oquedad en el centro, ahí pondremos un poquito de mermelada de naranja. Finalmente los ponemos sobre la bandeja forrada. 

    Para los de coco: Mezclamos el coco con el mazapán y amasamos bien. damos forma y  rebozamos en coco, pintamos con el huevo y a la bandeja de horno. 

    Para los de castaña:  Hacemos bolitas para cada panellet, luego las chafaremos hasta que queden estiradas (como obleas)  pondremos una cucharadita de crema de castaña en el centro y lo cerraremos con cuidado, luego haremos una bolita con las manos para eliminar los pliegues del cerrado y rebozaremos en azúcar glas. Los colocamos en la bandeja de horno. 


  • Horneado, consumo y conservación: Debemos hornear a 180ºC, mejor sin ventilador, durante 10-12 minutos aproximadamente.

    Antes de consumirse deben enfriarse por completo y coger consistencia. 

    Pueden conservarse hasta una semana en una caja/lata o tupper. 


Espero que los probéis este año o el siguiente, podéis hacerlos variados, solo de piñones o de lo que más os guste, aceptan prácticamente cualquier sabor y combinación que se os ocurra; Café, chocolate, turrón, praliné... Yo os doy ideas.




Hacedlos aunque no sea para la Castañada, aunque seáis más de Halloween o aunque donde viváis no se celebre la Castañada ¡No os defraudarán! 


Si queréis otras ideas para vuestros Panellets o saber el origen de la Castañada podéis visitar ESTA entrada.






¡Feliz Castañada!  Y feliz Magosto, Amagüestu, Gaztainerre, Calbote, Halloween, Samhain, Todos los Santos, Día de los Muertos... o lo que celebréis allí donde viváis. Sea lo que sea, comed bien y mucho :P 





¡Hasta pronto! 

lunes, 26 de octubre de 2015

Tardes de café y galletas.


¡Muy buenas!

La verdad es que ha costado, pero parece que ya podemos sacar las tazas de la alacena. Por fin  podemos disfrutar de algo que a mi me encanta:  lo que mi amigo Alejandro denomina "Meriendas de Gordacos". Son esas meriendas con chocolate a la taza, capuchinos con nata y chocolate, tes e infusiones y como no... bollería, galletas, pasteles y repostería varia. Pero lo más importante de esas meriendas es sin duda la compañía.  

Así que para inaugurar la temporada de "Meriendas de Gordacos", y en homenaje a la misma, se me ocurrió hacer estos cupcakes de café y caramelo con galletas. 




Pero las galletas que llevan no son unas cualquiera. No, son galletas Lotus, las mejores galletas del mundo mundial para acompañar el café. Su sabor es inconfundible, una galleta caramelizada supercrujiente, con un toque a canela.    


Dicho esto vamos con la receta, que espero que os encante.







Ingredientes: Para 12 cupcakes.
  • Para el bizcocho:
    80g de mantequilla a temperatura ambiente
    250g de azúcar
    2huevos
    240g harina
    1cucharada de levadura
    240ml de café expresso intenso, a temperatura ambiente (yo el Ristretto de Nespresso, 3 cápsulas)
    120g de toffees fudge en daditos pequeños. (si no encontráis podéis rellenar los cupcakes con toffee, quedarán riquísimos igual.) 
  • Para la cobertura:
    125g mantequilla a temperatura ambiente
    120g de azúcar glas
    1/2 cucharadita de Esencia de vainilla.
    12 galletas Lotus molidas (yo las muelo en una bolsa pasándoles el rodillo)
    3-4 cucharadas de leche.
  • Para la decoración:
    6 galletas Lotus
    Cacao en polvo o Canela.


Elaboración:

  • Para el bizcocho:
    Preparamos la bandeja para cupcakes con las cápsulas que vayamos a utilizar. 
    Precalentamos el horno a 180ºC.

    En la batidora mezclamos el azúcar con la mantequilla hasta obtener una mezcla cremosa. A continuación incorporamos los huevos uno a uno, integramos y poco a poco agregamos la mitad de la harina (previamente tamizada). Añadimos la mitad del café y mezclamos bien, ponemos el resto de la harina y la levadura, finalmente incorporamos el café restante y mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea.  

    Llenamos 3/4 partes nuestras cápsulas con la masa y repartimos los trocitos de toffee sobre la masa, luego los hundiremos ligeramente.  (Recordad, que si queréis podéis rellenar con toffee una vez horneados y fríos).

    Llevamos al horno durante unos 20-25minutos.  Una vez transcurrido el tiempo los pinchamos con un palillo, si este sale limpio es que están hechos.  Los pasaremos a una reja para que se enfríen por completo.



  • Para la cobertura:
    En la batidora mezclamos el azúcar con la mantequilla hasta tener una crema pomada y esponjosa. Añadimos la esencia y la galleta molida, mezclamos bien, luego le pondremos la leche para que nos quede un poco más untuosa. 

    Con la ayuda de una espátula o manga pastelera decoramos nuestros cupcakes.

  • Para la decoración:
    Espolvoreamos nuestros cupcakes con cacao o canela en polvo, como más nos guste, y luego decoramos cada pastelito con media galleta Lotus. 



Y solo queda brindar con estos cupcakes:  ¡Por el placer que proporciona  mojar en el café!

Espero que os haya gustado esta receta.




¡Qué aproveche!

Nos vemos pronto con otra nueva entrada.





¡Un abrazo!