martes, 19 de abril de 2016

Sabores de primavera.

Bienvenidos a esta nueva entrada, hoy aprovecho para celebrar el pleno paso a la primavera y al buen tiempo. 

Sé que no suelo contaros temas personales en el blog, pero este mes no ha sido precisamente bueno a nivel personal, por ese motivo llevo unas semanas bastante ausente.  A principios de mes despedimos a nuestra gatita, que mañana cumpliría 17 años. Puede parecer excesivo, o raro, para los que no tienen mascotas, pero ha sido un golpe duro ya que nos ha ofrecido cariño incondicional y compañía desde que yo solo era una niña de 10 años, es más de media vida compartida, siempre ha sido muy cariñosa y dependiente, así que ahora que no está es inevitable echarla de menos, como el miembro de la familia que era.    

Pese a que no hay día en que no la extrañemos estamos felices por todo lo recibido, y con ilusión de en unos meses adoptar otra mascota, que necesite un hogar, y que nos enseñe tantas cosas como hizo la anterior. 



Así que como un dulce no amarga a nadie, y la repostería me ayuda a evadirme y disfrutar, el otro día me arranqué con estas mini tartas de queso y fresa que espero que os animéis a probar. 





Hacía tiempo que quería hacer una tarta de queso diferente para subir al blog, y tras buscar ideas encontré una en un libro de "The Hummingbird Bakery" que me pareció muy interesante. Los ingredientes son prácticamente los mismos que los de la receta, aunque las cantidades y elaboración están modificados para adaptarlos a la idea que tenía en mente. 




Así que vamos allá, demos la bienvenida a la primavera con estas mini cheesecakes hechas con una de las frutas más icónicas de la temporada. 





Ingredientes: (Para 12 mini tartas tamaño cupcake) 

  • Preparar las fresas:
    150g de fresas troceadas
    50g de azúcar
  • Para la base de galleta:
    125g de galleta tipo digestive (o maría)
    75g de mantequilla
  • Para el relleno de la tarta:
    500g de queso crema (tipo philadelphia)
    125g de azúcar
    2 huevos L
    1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
    Las fresas que hemos preparado anteriormente.
    1 cucharada del jugo que soltaron las fresas
  • Para la cobertura:
    El jugo que han soltado las fresas
    2 cucharadas de agua mineral
    2 láminas de gelatina
    2 cucharadas colmadas de mermelada de fresa.

  • Para la decoración:
    80ml de nata para montar
    75g de mascarpone*
    2 cucharadas y 1/2 de azúcar glas (podéis añadir más si os gusta más dulce)
    1/2 cucharadita de esencia de vainilla.
    12 fresas pequeñas sin hojas.

    *Podéis hacer la decoración solo con nata montada, sin el mascarpone.
Es importante que las cápsulas que utilicéis sean de papel encerado o "plastificado" si no se os quedarán húmedas y feas. 





Elaboración: 

  • Preparar las fresas:
    Primero de todo debemos limpiar y trocear las fresas, ponerlas en un cazo con azúcar y cocer a fuego medio hasta que estén ligeramente reblandecidas (sin deshacerlas).
    Una vez las tengamos las escurrimos, reservamos el jugo y dejamos enfriar a temperatura ambiente. 




  • Para la base de galleta: 
    Molemos las galletas en un robot de cocina o en una bolsa y pasándoles un rodillo.
    Les agregamos la mantequilla derretida, mezcamos bien y rellenamos la base de nuestros moldes prensando con la ayuda de una cuchara. 



  • Para el relleno de la tarta: 
    Precalentamos el horno a 160ºC.
    En la batidora, con la herramienta de pala, mezclamos el queso, el azúcar y la vainilla. 
    Luego incorporamos los huevos uno a uno.

Agregamos las fresas troceadas y una cucharada del jugo de las mismas, mezclamos para que las fresas estén bien distribuidas. 






Rellenamos las cápsulas 2/3 de su capacidad y colocamos la bandeja para cupcakes sobre una bandeja de horno que cubriremos de agua para que las tartas se horneen al baño maría. 
Las introducimos en el horno durante unos 30-40 minutos, deben verse firmes y un poco temblorosas por el centro. 

¡Mucho cuidado al abrir el horno, que podéis quemaros con el vapor que produce el baño maría!



Dejamos enfriar unos minutos en el horno y luego a temperatura ambiente hasta que estén frías. 





  • Para la cobertura: 
    Hidratamos la gelatina 2 minutos en agua fría. Mientras calentamos el jugo de las fresas con el agua en el microondas.
    Diluimos la gelatina en el jugo y agregamos la mermelada mezclando bien. Ponemos una cucharada de jugo sobre cada tartita.  Refrigeramos un par de horas. 






  • Para la decoración: 
    Montamos ligeramente la nata con la mitad del azúcar, cuando empiece a coger cuerpo agregamos el mascarpone, la vainilla y el resto de azúcar y batimos hasta tener una crema consistente.

    Con la ayuda de una manga pastelera decoramos nuestras tartitas en el centro y coronamos con una fresa.  






Y por fin ha llegado el momento de coger la cuchara y disfrutar...






Si queréis hacer esta receta en una única tarta podéis hacerlo en un molde desmoldable de 18/20 cm de diámetro. No olvidéis forrar los laterales del molde con papel de horno, así podréis desmoldarla a la perfección. 





Espero que os haya gustado esta receta y sobretodo que la probéis y me mandéis fotos a través de facebook para que pueda verlas y colgarlas, si queréis. 




Un abrazo y nos vemos en la próxima entrada con una receta nueva ;)

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